Homeopatía

foto_15Medicina Homeopática

Esta medicina natural se origina hace muchos años con el médico griego Hipócrates (siglo V) quien fue el primero en pensar que la enfermedad era el resultado de fuerzas naturales- no era de origen divino- y observar que los síntomas del paciente permitían hacer un diagnóstico. Formuló el principio básico de la homeopatía “lo similar cura lo similar” (similia similibus curentur) deducido después de emplear la raíz de Veratrum album en el tratamiento del cólera, tomada esta raíz en dosis elevadas provocaba una diarrea violenta que conducía a la deshidratación, produciendo la misma sintomatología que el cólera.

Samuel Christian Hahnemann (1755- 1843)

Es el fundador de la Homeopatía. Este término figura por primera vez en su libro “Organon del arte de Curar de 1810, se deriva del griego homoio (semejante) y de pathos (dolor, sufrimiento), es en método terapéutico basado en el principio de la similitud según el cual todo medicamento capaz de provocar en el individuo sano determinados síntomas es capaz de curar síntomas semejantes en individuos enfermos.

Hahneman nació en Dresden, Alemania en 1755, perteneció a una familia pobre pero recibió buena educación, estudió química y medicina en las universidades de Leipzig, Erlangen y Viena.

En sus primeros años trabajó principalmente como médico y traductor de artículos y libros sobre medicina y química ; estos conocimientos lo llevaron a ser un crítico de las prácticas médicas de la época, especialmente las sangrías, las purgas y las excesivas dosis de medicamentos que producían efectos secundarios espantosos. Defendió la importancia de la vida al aire libre, la buena alimentación y la higiene personal y del entorno.

En 1790 mientras traducía un tratado de materia médica del Dr. William Cullen le tocó leer un fragmento acerca de la quina o cinchona que cambiaría su vida: investigó los efectos de la quinina tomándola y registrando cuidadosamente todas las reacciones de su organismo y para su asombro empezó a desarrollar uno a uno los síntomas de la malaria a pesar del hecho de que no padecía la enfermedad. Observó que los síntomas se repetían cada vez que tomaba una dosis de quinina y se prolongaban durante varias horas. Pensó que la malaria se podría curar con quinina.

El experimento lo repitió en personas que conocía bien anotando detalladamente las reacciones. Luego repitió el proceso utilizando otras sustancias como el arsénico y la belladona, hizo pruebas rigurosas de las condiciones de cada experimento y de los resultados. Había nacido la Homeopatía y su ley más importante Ley de la Similitud.

Principios generales de la Medicina Homeopática

Ley de la Similitud

Todos los medicamentos curan las enfermedades cuyos síntomas se aproximan lo más posible a ellos. El poder curativo de los medicamentos se deriva de la virtud que ellos tienen en si mismo de producir síntomas semejantes a los de la enfermedad y de una energía superior a la de éstos.

Medicamento diluido, atenuado y dinamizado

A Hahneman le corresponde el mérito de haber usado por primera vez dosis mínimas de medicamentos preparados según sus propios métodos. Demostró que cuánto más diluido y dinamizado se halla el medicamento, será tanto más eficaz y penetrante en su acción.

Un medicamento único por vez

La homeopatía original de Hahneman postula que hay sólo un medicamento que cubre el cuadro actual del enfermo y sólo el remedio más semejante debe serle administrado. Cuando los síntomas cambian se debe volver a considerar el caso para darle al enfermo otro medicamento semejante al nuevo estado mórbido.

Enfoca el problema de la enfermedad y del enfermo

Concibe a la enfermedad como una reacción vital ante el ataque de una noxa, es la manera peculiar e individual con que cada paciente pone en juego sus mecanismos defensivos y los manifiesta a través de sus síntomas, estos revelan una perturbación de la fuerza vital y una alteración del equilibrio dinámico y funcional, propios del estado de salud.

Elaboración de los remedios Homeopáticos

Los remedios homeopáticos se elaboran a partir de extractos vegetales, animales y minerales y se diluyen con el fin de evitar los efectos secundarios, paradójicamente mientras más diluidos estén los remedios más eficaz es su acción. El proceso de elaboración es muy preciso: la materia prima es decir los extractos de animales o plantas se disuelven en una mezcla de alcohol puro (90%) y agua (10%), la mezcla se deja reposar por un plazo de 2-3 semanas y luego se filtra obteniéndose lo que se llama tintura madre.

Los minerales se someten a un proceso trituración, son molidos constantemente hasta convertirlos en solubles, luego se diluyen y se utilizan.

Potencia de los remedios: Para obtener las diferentes potencias de los remedios, la tintura madre se diluye en una mezcla de alcohol y agua, entre una y otra etapa de la dilución se procede a agitar enérgicamente la mezcla.

Una vez que el remedio homeopático ha sido diluido más allá de 12 veces es muy poco probable que conserve alguna molécula de la sustancia original, sin embargo los resultados terapéuticos han sido ampliamente demostrados. Hasta ahora no se ha propuesto ninguna teoría que explique en forma convincente cómo funcionan los remedios potenciados en el organismo, sin duda el fenómeno de la dinamización será plenamente comprendido cuando la ciencia avance.

Los remedios homeopáticos se venden en forma de glóbulos, comprimidos, gotas y polvo.